Buscar Trabajo: Abusas de mi Necesidad

Esta es la primera entrada de este blog, un momento emocionante.

Tengo multitud de ideas esbozadas, pero como me encuentro de viaje, no tengo los papeles a mano para proporcionar los datos y referencias exactos. Así que voy a comentar este chascarrillo curioso que me ha dejado pensando.

Hace unos días vi una presentación en Youtube de Miguel Anxo Bastos, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Santiago de Compostela en España. El profesor Bastos es conocido por sus opiniones polémicas, y esta que aquí describo es un buen ejemplo.

El vídeo es este: “Seminario: Ideologías y Teoría Política contemporánea [Sesión 2] – Miguel Anxo Bastos” (al principio).

En este vídeo, el profesor Bastos explica que no hay explotación en la relación entre trabajador y empresario. Que ambos están juntos de mutuo acuerdo y que cualquiera de los dos podría romper la relación en cualquier momento.

Lo interesante del asunto es que argumenta comparando la búsqueda de trabajo con la búsqueda de pareja sentimental. Por medio del relato siguiente (cito de memoria):

Sea una persona joven que está interesada en tener un escarceo amoroso. Este joven se prepara para salir por la noche, y se acicala. Nada puede fallar: es joven (más que el Brad Pitt ese del que todos hablan), guapo (al menos eso piensa él), inteligente (con una buena carrera bajo el brazo), y otros muchos aspectos positivos.

El problema surge cuando él tiene una alta estima de sí mismo, pero para los demás no lo es tanto. Es más viejo que la gente de los lugares que frecuenta, objetivamente feo, un pesado… vamos que ninguna fémina quiere tocarlo, ni con un palo.

Este joven sale por la noche, a un local donde se encuentran varias señoritas. Allí toma un poco de alcohol para prepararse y se presenta a una de ellas.

Hola, ¿te interesa venirte a mi cuarto a que te explique la Filosofía de los Presocráticos?

A lo que la susodicha dama le responde con algo similar a un:

Contigo no, bicho.

Este acercamiento y consiguiente rechazo se produce varias veces durante la noche. Hasta que ya al final, solo queda una mujer. Esta mujer es claramente fea, esta amargada, ha bebido más de la cuenta, y no es tan dama como las demás. Sin embargo, esta mujer acepta irse con nuestro protagonista.

Al llegar al cuarto y empezar ella a desvestirse, el hombre enloquece de ira al ser completamente consciente de que la realidad no es lo que él soñó. Él le grita:

¡Tú eres muy fea! ¡Te aprovechas de mi cuerpo! ¡Me estas explotando!

A lo que ella responde:

Usted ya le preguntó a todas las demás mujeres que había en el local. ¿Alguna le quiso? No, sólo yo. Yo fui la única que vino con usted. Y encima me insulta a mi, a la única que le hizo caso. No soy su problema, soy su única opción.

Él responde:

Me has engañado ¡Abusas de mi necesidad! Yo merezco más.

Y ella responde:

Ambos esperábamos más, pero no encontramos nada mejor. Ninguno de los dos tenemos otra opción mas que conformarnos con lo que hay. Y los dos vinimos aquí de mutuo acuerdo.

Esta ha sido toda la historia. Me me ha parecido muy interesante, algo para reflexionar. Todos deseamos ser director general en una empresa, pero la realidad es distinta y nos pone en nuestro sitio. Ni él ni ella pueden exigir más de lo que consiguen libremente tras un riguroso trabajo de búsqueda.

¿Estaría acaso nuestro protagonista mejor si no estuviera la borracha?

Autor: willyfog

Turista laboral por la Unión Europea. Por favor que dure. Lo que veo, leo o me cuentan no lo suelo encontrar en español, así que me gusta escribirlo por aquí.

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