¿Quién le Pone la Pierna Encima al Ciudadano?

Un pensamiento rápido, por si algún lector encuentra dónde está el fallo en este razonamiento.

Empieza el primer paso:

Imaginemos que usted tiene una necesidad y contrata el servicio de una empresa, por ejemplo, una asesoría fiscal.

Pongamos que le cuesta 100.00 euros (cien), por decir algo.

Paga un 21% de IVA, así que a la empresa realmente le llegan 82.64 euros (el 21% de 82.64 euros son 17.36 euros, que sumados da 100.00 euros).

De los 82.64 euros que ingresa la empresa, supongamos que se lo gasta todo en coste salarial. Paga esos 82.64 euros en salario a un trabajador. Razonable porque el coste del asesoramiento es fundamentalmente el de la mano de obra.

De esos 82.64 euros, 61.98 euros corresponden al salario bruto y 20.66 euros a la cotización de la seguridad social (un tercio del salario bruto).

De esos 61.98 euros el trabajador paga un 25% de IRPF, 15.50 euros. Así que al final le quedan 46.48 euros netos en la mano.

Empieza el segundo paso:

Este trabajador de la asesoría fiscal se va a la peluquería a cortarse el pelo.

Supongamos que el corte de pelo le cuesta 46.48 euros, justo lo que ha ganado trabajando en la asesoría.

De esos 46.48 euros, la peluquería entrega el 21%, 9.76 euros, directamente al estado en concepto de IVA. Quedan 38.41 euros.

Esos 38.41 supongamos que se emplean íntegramente en coste salarial. Se pagan 38.41 euros como salario de un trabajador. Razonable porque el coste es fundamentalmente el de la mano de obra.

De esos 38.41 euros, 28.81 euros corresponden al salario bruto y 9.60 euros a la cotización de la seguridad social (un tercio del salario bruto).

De esos 28.81 euros el trabajador paga un 25% de IRPF, 7.20 euros. Así que al final le quedan 21.61 euros netos en la mano.

Empieza el tercer paso:

Este trabajador de la peluquería se va al sastre para cogerle el bajo a sus pantalones. Cosas que tiene la vida.

Supongamos que el trabajo del sastre cuesta 21.61 euros, justo lo que ha ganado trabajando en la peluquería.

De esos 21.61 euros, la peluquería entrega el 21%, 4.54 euros, directamente al estado en concepto de IVA. Quedan 17.86 euros.

Esos 17.86 supongamos que se emplean íntegramente en coste salarial. Se pagan 17.86 euros como salario de un trabajador. Razonable porque el material (alfileres, tijeras, etc.) es barato y no se gasta.

De esos 17.86 euros, 13.40 euros corresponden al salario bruto y 4.46 euros a la cotización de la seguridad social (un tercio del salario bruto).

De esos 13.40 euros el trabajador paga un 25% de IRPF, 3.35 euros. Así que le quedan 10.05 euros netos en la mano.

¿A dónde quiero ir a parar? Pues que sin haber salido de la economía productiva, los ciudadanos cada vez tienen menos dinero en su bolsillo. De 100 euros que tenía la primera persona, al sastre sólo le llegan 10 euros. Los otros 90 euros se los ha quedado el estado. En sólo 3 pasos. Madre mía lo que esto será en la economía real.

Diría que no es que la economía se estanque, por mala suerte o una catástrofe sobrevenida, es que el estado la estanca. El estado hace todo lo posible por retirar dinero de circulación, impidiendo los intercambios y creando pobres, pues ese sastre poco puede hacer con 10 euros.

En definitiva, ¿quién le pone la pierna encima al ciudadano?

Autor: willyfog

Turista laboral por la Unión Europea. Por favor que dure. Lo que veo, leo o me cuentan no lo suelo encontrar en español, así que me gusta escribirlo por aquí.

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