¿Comprar un fondo de inversion o directamente las acciones?

En su momento me hice esta pregunta, e hice unas cuentas rápidas para argumentarlo. Ahora las expongo aquí, aprovechando también para responder la pregunta de Luis en el post Perdidas en Fondos Indexados por Retenciones de Impuestos.

Este post es algo largo, así que le doy la respuesta de antemano: Si va a comprar pocas empresas da igual, el coste es similar, así que elija según su gusto. Pero si quiere aprovechar las ventajas de las finanzas modernas y diversificar de verdad, no hay duda, los fondos son mejores.

Como lo que nos interesa en este blog es la inversión pasiva, vamos a comparar los dos casos siguientes:

  1. Comprar un fondo de inversión pasivo, sencillo, barato. De hecho, como vamos a comparar con acciones, mejor un ETF que un fondo convencional, porque los ETFs son acciones (y requieren un broker y tienen costes como las acciones). Supongamos un índice que esté formado por 100 acciones, que es una diversificación típica.
  2. Comprar las acciones que forman parte del índice. Una a una, así hasta las 100. Realmente no hace falta suponer que estas acciones forman parte de un índice, pero sí que seguimos una estrategia buy and hold, de forma que las acciones se mantengan a largo plazo y las compraventas sean esporádicas.

Vamos a hacer las cuentas.

¿Qué coste tiene comprar un fondo de inversión pasivo?

En principio, el gestor de este fondo compra las acciones que correspondan y las mantiene a largo plazo.

Idealmente, el retorno del fondo debería de ser exactamente el retorno de las acciones que compra.

Sin embargo, a largo plazo hay dos tipos de costes: el TER (Total Expense Ratio) y las retenciones por impuestos. Esto es simplificar mucho, lo sé, pero este post es divulgativo.

Supongamos un fondo sencillo, diversificado, y relativamente famoso como el Vanguard FTSE Developed Europe UCITS ETF, que sigue al índice FTSE Developed Europe. El TER de este fondo es 0.12%. Esto es, cada año, el gestor cobra el 0.12% del total invertido. Por ejemplo, 1.20 euros por cada 1000 euros invertidos.

Cuando las acciones reparten dividendos, esos dividendos se pueden tener en cuenta en el índice de dos formas:

  • Índice de retorno bruto, donde se supone que el gestor no sufre ninguna retención de impuestos sobre esos dividendos. Esto sucede a veces, por ejemplo con un gestor español que compre acciones españolas. Pero en cuanto el domicilio de las acciones es distinto del domicilio del gestor, suele haber retenciones. Esto ya se vio en el post Perdidas en Fondos Indexados por Retenciones de Impuestos. Los índices de retorno bruto son optimistas, porque los gestores normalmente sufren alguna retención, aunque sea pequeña.
  • Índice de retorno neta, donde se supone que el gestor ha sufrido la retención máxima. Esto es pesimista, porque en la práctica los gestores pueden aminorar la retención gracias a los acuerdos entre países para evitar la doble imposición.

Según el PDF de la hoja informativa del fondo, el retorno obtenido durante los 5 años que han transcurrido desde su creación ha sido de 7.36% anual (tras descontar el TER y pérdidas por retenciones). Según la misma hoja informativa, el índice ha obtenido un 7.11% anual durante el mismo periodo (es el índice neto de impuestos, lo dice más abajo). Esto es, el fondo ha conseguido un resultado 0.25% mejor que su índice neto de impuestos (=7.36%-7.11%).

Por otro lado, ya vimos en el post Perdidas en Fondos Indexados por Retenciones de Impuestos que respecto al índice FTSE Developed Europe, el índice neto es 0.65% anual peor que el índice bruto (tax losses).

Por lo tanto, durante los cinco años del periodo mayo/2013 a mayo/2018:

  • Índice de retorno neto: 7.11%/anual
  • ETF de Vanguard: 7.36%/anual (0.25 mejor que el índice neto, 0.40% peor que el índice bruto)
  • Índice de retorno bruto: 7.76%/anual (7.11%+0.65%)

¿Cuál es la conclusión de todo esto? Que un fondo típico (en este ejemplo, este fondo de Vanguard) tiene un 0.40% de pérdidas anuales con respecto al caso ideal (su índice de retorno bruto).

Vamos, que los fondos pasivos siguen a su índice de referencia, sí, pero hay una cierta distancia. Los gestores suelen comparar sus fondos con los índices netos, porque son índices pesimistas, y eso hace que el gestor parezca mejor por comparación.

Por cierto, un fondo convencional es más caro a largo plazo que un ETF, véalo en este post Comparativa entre Fondos de Inversión Pasivos.

Pero entonces, si los fondos tienen pérdidas, ¿que pasaría si lo hiciéramos nosotros mismos?

¿Qué coste tiene comprar las acciones uno mismo?

Supongamos que ha pasado el tiempo y ya hemos comprado las 100 acciones que nos interesan, ya estamos totalmente invertidos.

Supongamos que cada año rotamos un 5% de la cartera (turnover ratio; vea aquí la composición histórica del IBEX 35). Esto tiene sentido porque en un fondo pasivo hay empresas que salen del índice y otras que entran nuevas. Y esto vale para inversión pasiva o activa, cualquier inversor comprará y venderá algunas acciones de cuando en cuando.

Si el 5% de la cartera cambia de un año para otro, esto significa que tenemos que vender un 5% de la cartera y comprar por ese mismo valor. En total, habrá operaciones de compraventa por el 10% del valor total de la cartera.

Si se realizan varias operaciones por un valor del 10% de la cartera, siendo acciones internacionales, el coste típico para un pequeño inversor puede ser del 1% (esto es, un coste de operación de 10 euros para 1000 euros de acciones compradas o vendidas).

Ejemplo: Un inversor tiene 100 kEUR invertidos en 100 empresas. En promedio unos 1000 euros por empresa. Al cabo del año habrá vendido 5 de esas empresas para comprar otras 5 distintas. Habrá tenido que hacer 10 operaciones por unos 1000 euros cada una (5 ventas y 5 compras). Si cada operación le cuesta 10 euros, habrá tenido que pagar 100 euros. 100 euros en comisiones representa el 0.10% del total invertido (100 kEUR).

Por ello, un coste típico de hacerlo uno mismo es del 0.10% anual en comisiones.

Note el lector que no hay secretos ocultos, una persona individual pagaría el 0.10% anual en comisiones, y un fondo como el de Vanguard indicado más arriba cobra un TER del 0.12% por encapsular las operaciones de compraventa.

Pero ojo, a este 0.10% anual de comisiones hay que añadirle otros costes intangibles:

  • Si son acciones de empresas internacionales, los países retendrán parte de los dividendos, habitualmente el 15%. Gracias a los acuerdos entre países, al hacer la declaración de hacienda ese 15% ya pagado se tiene en cuenta como ya pagado (esto es lo que desgraciadamente los gestores de fondos no pueden hacer). Sea como sea, hacer esto tiene un coste: contactar ministerios de hacienda de otros países, rellenar papeleo, estar seguro de que todo es correcto en un idioma ajeno ¿Cómo contabilizar este coste? ¿Cómo contabilizar la sensación de recibir una carta en holandés, sabiendo que trata de impuestos, y no estar seguro de lo que dice?
  • Al vender, podría haber ganancias de capital. En ese caso tendría que pagar impuestos sobre ellas. Si al vender esas 5 acciones por valor de unos 5000 euros obtiene unas ganancias de 1000 euros (por decir algo), tendría que pagar 20% de impuestos. 200 euros, que representan el 0.20% de los 100 kEUR total invertidos. Suma y sigue.
  • Si las empresas están domiciliadas en países cuya moneda no es la suya como inversor, tendrá que hacer cambio de moneda. En el fondo Vanguard hay muchas empresas del Reino Unido y Suiza. Hacer los cambios de moneda de una parte de la cartera, y de la recepción de los dividendos, puede suponer unos pocos puntos básicos.
  • Todo esto suponiendo solo 100 empresas. Porque si quisiéramos gestionar nosotros mismos un equivalente a las 500 del S&P 500, las 600 del STOXX 600, las 225 del Nikkei 225, o las 3129 del FTSE All-World de Vanguard, sería mucho más difícil y caro. Puesto que los pequeños inversores solemos pagar las comisiones mínimas del broker (por ser cantidades pequeñas), el extrapolar de 100 a 500 acciones, 5 veces más acciones, implicaría un coste de operaciones 5 veces mayor. Esto es, como hemos calculado anteriormente un 0.10% anual en comisiones, reproducir el S&P 500 podría costarnos un 0.50% anual.
  • Y también habrá que contabilizar de algún modo su tiempo, que tiene que estar empleado en vigilar las inversiones en vez de hacer otras cosas. Esto puede no ser un problema si su inversión es a la vez su hobby. De lo contrario, ¿en cuánto valora su hora de trabajo?

Conclusiones

Si está pensando a pequeña escala, con pocas empresas, a mi me parece que hay poca diferencia hay entre comprar las acciones uno mismo, o comprar un fondo pasivo sencillo y de bajo coste.

Sin embargo, si quiere hacerlo con cientos o miles de empresas, lo único razonable es hacerlo con fondos.

A nosotros nos dan tranquilidad los fondos de inversión pasiva porque funcionan “con el piloto automático”, suficientemente bien como para saber que no estamos cometiendo ningún error garrafal, con una diversificación imbatible, y así podemos emplear nuestro tiempo en otras cosas.

Nota a posteriori: Hay otro punto positivo de invertir con fondos de inversión con respecto a invertir en acciones, y es que están privilegiados al pagar impuestos. Los fondos pueden acumular los dividendos recibidos sin pagar impuestos por ello, y esto no es posible con las acciones. Permitiendo al interés compuesto actuar al máximo. Y además hacienda permite transferir lo invertido de un fondo a otro sin pagar por las ganancias de capital, no estando permitido hacer esto mismo con acciones. En fin, la legislación de cada país tiene sentido cuando uno la vive durante años, pero al mudarse a vivir a otro país uno se da cuenta enseguida de que las reglas son distintas y que son en gran medida arbitrarias.

¿Y usted? ¿Prefiere hacerlo usted mismo o delegar en el gestor del fondo?

Autor: willyfog

Turista laboral por la Unión Europea. Por favor que dure. Lo que veo, leo o me cuentan no lo suelo encontrar en español, así que me gusta escribirlo por aquí.

2 comentarios en “¿Comprar un fondo de inversion o directamente las acciones?”

  1. En mi caso creo que el tiempo que hay que dedicarle hace que no me merezca la pena. No sólo el tiempo de gestionar la cartera sino el de lidiar con el papeleo de los impuestos. Además, como no rellenes bien un formulario, se te pase una fecha de envío de información o cambie una normativa ya estás perdiendo rentabilidad. También, la sensación que comentas de recibir documentos de otros países y nunca saber al 100% si estás cumpliendo con todo.

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